Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2004.
18/07/2004
Bienvenida a todos los visitantes
He aquí la nueva bitácora del Gato Pícaro, un espacio dedicado a la reflexión, a la literatura, al aprendizaje y al ocio.Esperando realizar un trabajo de calidad para que lo disfruten, no me queda mas que agradecer su visita.
Atte. Gato Pícaro
Hablando de calidad...
PRODUCTOS DE CALIDAD—Sí, miren, señores pasajeros. Productos de calidad pone y lanza a la venta. Es el nuevo disco. Disco compacto con las más hermosas melodías del mundo...—
—Melodía hermosa aquella de Ravel, ¿cómo se llama?— pensó Martín al escuchar la ronca voz que se acercaba desde el inicio del vagón.
—...Disco que lleva por título “Lo mejor de la música clásica”. Diez pesos le vale, diez pesos le cuesta...—
—¡Chingada madre! ¿Cómo se titula la melodía? Si sí me acuerdo de ella: tan tara ra, tara tara tara tan tara ra... Si le gustaba mucho a Lorenza.—
—...Contiene temas como son: Himno a la Alegría de Betoben,...—
—¿Cómo se llamaba? Pues si con esa hicimos el amor como tres veces.—
—...el Lago de los Cisnes de Chaicoski,...—
—Bueno, en realidad cada que había grabadora en mano, antes de que la mía se comiera la cinta del cassette.—
—...Nocturno de Chopan,...—
—Creo que también sonaba el día en que casi nos cacha su mamá, cuando estábamos en la sala cogiendo y la señora bajó las escaleras...—
—...el Vals de las Olas...—
—...y afortunadamente se fue para la cocina y Lorenza alcanzó a subirse el pantalón. ¡Qué susto!—
—...las Cuatro Estaciones de Bivaldi,...—
—¡Ah! ¡Cómo no me acuerdo! Si está buena pa’l sexo. Bueno, con calentura cualquier cosa está bien, mientras no interrumpa...—
—...sinfonía 40 de Mozart,...—
—¡Uta! Llegando a la casa voy a buscar la cajita del cassette para saber como se llama.—
—...el Bolero de Ravel...—
—¡Esa! ¡Esa es! El Bolero. Po’s no podía faltar. Si esa sí es música.—
—...entre otras más. Diez pesos le vale, diez pesos le cuesta.—
—A ver, ¿cuánto traigo? Pues hoy me la chuto caminando y me lo compro.—
—Es el bonito regalo, bonito detalle. Diez pesos le vale, diez pesos le cuesta.—
—¡Dame uno!— le dice Martín al vendedor.
—Son diez pesos—
—Órale, gracias— contesta Martín al pagar el disco.
—Diez pesos le vale, diez pesos le cuesta...— grita el mercader que se aleja lentamente.
—Próxima estación: Balderas. Correspondencia con línea uno— se oye una voz apagada, salida de las bocinas del vagón. Se detiene el tren y el vendedor se baja.
—La que sigue ya es Juárez— pensó Martín —Mejor me levanto para llegar a la puerta.—
Al bajar del tren, Martín camina las escaleras con toda la disposición de atravesar los torniquetes. Llegando al exterior se dirige a toda prisa a su casa. Tarda unos treinta minutos, pero eso no le importa. Él únicamente tiene el pensamiento puesto en agradable melodía, que incluso va tarareando.
Abre el portón de la vecindad. Corre a su vivienda, atropellando a su mamá que tendía unas sábanas.
—¡Qué burro! Siquiera saluda— grita su madre al ver que Martín se aleja.
—Perdón, traigo prisa— contesta él.
Entra en el único cuarto que hay y enciende la grabadora. Coloca el disco en la charola de ésta y la cierra.
—¡Ora sí! Tan tara ra, tara tara tara tan tara ra... ¡Qué emoción!—
En la pantalla de la grabadora no aparece nada. Por más que Martín lo intenta, el disco no arranca. Lo saca y se detiene a ver que no lleva nada grabado. El enojo hace presencia al verse timado.
—¡Pendejo!— grita— Esto no sirve. Y yo tan emocionado. Pero, ¿qué querías por pinches diez pesos? ¿Producto de calidad?—
26/02/2004
12:52
DERECHOS RESERVADOS
24/07/2004
Breve escrito
En estos últimos días no ha salido nada de mi pluma; por más que la exprimo e intento plasmar algo, no logro que salga una frase siquiera.
Es por eso que aviso que me encuentro vivo pero sin publicar nada.
Gato Pícaro
Es por eso que aviso que me encuentro vivo pero sin publicar nada.
Gato Pícaro
25/07/2004
Cuento de amor
Una mujer y un hombrese alojan uno en otro
como ojal y botón.
Homero Aridjis
El Pastor
Un pastor tiene que pasar un lobo, una cabra y una lechuga a la otra orilla de un río, dispone de una barca en la que solo caben el y una de las otras tres cosas. Si el lobo se queda solo con la cabra se la come, si la cabra se queda sola con la lechuga se la come, ¿cómo debe hacerlo?.Tomado de
http://www.terra.es/personal6/jimpvc/neuronas/acertijo.htm
Testificar
Los antiguos romanos cuando tenían que decir la verdad en un juicio, en vez de jurar sobre la Biblia como en la actualidad, lo hacían apretándose los testículos con la mano derecha. De esta antigua costumbre procede la palabra testificar.
Tomado de
http://www.psicoactiva.com/curios1.htm
Tomado de
http://www.psicoactiva.com/curios1.htm
27/07/2004
Patria o muerte
Un saludo a la comunidad cubana por la conmemoración de los 51 años del asalto al cuartel Moncada.¿Qué significado puede tener éste?
Pues se trata del inicio de un golpe al régimen que en aquel entonces torturaba un país. Aunque el golpe no triunfó al primer instante, sí logró consolidarse con el triunfo de 1959.
Gracias al trabajo de los cubanos que desde aquel entonces se comprometieron con su patria, se llega a la actualidad a una Cuba que (aún con tantos problemas y con un bloqueo comercial de más de 40 años) es un ejemplo en educación y salud, entre otras tantas cosas.
Me uno al pueblo cubano y agrego aquí un escrito de Esther Borges en el que se conmemoran las razones del suceso.
Razones para el asalto al Cuartel "Moncada" el 26 de julio de 1953
"Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres". José Martí.
La miseria se enseñoreaba en los campos y ciudades en la Cuba de 1953. El desempleo, el analfabetismo, la falta de servicios adecuados de salud pública, el desalojo de los campesinos de sus parcelas, y los gobiernos títeres del imperialismo, hacían de Cuba una nación desesperada.
Sus inmensas riquezas prácticamente estaban en manos foráneas y de unos pocos latifundistas y millonarios nacionales. La Perla del Caribe era solo una productora de materias primas, en la que sus hijos padecían de hambre.
El 85 % de los campesinos pagaban rentas, 400 000 familias vivían hacinadas en covachas insalubres y los alquileres absorbían entre un quinto y un tercio de los ingresos de 2 200 000 personas.
No existían planes de electrificación a corto ni largo plazo, ni esperanzas de desarrollo en la salud pública y la educación. El 90 % de los niños campesinos estaban comidos por los parásitos que entraban por sus pies desnudos.
La tragedia del campo se repetía con sus propias características en las ciudades. Los cubanos veían cerrado su futuro y el de sus hijos. Ante sus ojos transitaban lujosos automóviles, proliferaban los casinos y garitos de lujo; los prostíbulos se nutrían de las pobres muchachas sin empleo o de campesinas que habían tratado infructuosamente de encontrar un oficio honesto.
¿Qué hacer ante la tragedia que aplastaba a una Constitución manipulada, llevada y traída por insaciables politiqueros?
¿Cuál sería el futuro de los niños raquíticos, de las mujeres desnutridas, de los hombres desesperados, trabajando sólo tres o cuatro meses al año?.
"La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella o decidirse a comprarla por su precio". José Martí.
Era necesaria una arremetida contra el dictador de turno Fulgencio Batista; pero más que eso, se imponía barrer con tanta injusticia, y remover desde sus cimientos la miseria y desesperanza acumulada en tantos años. Como dijera el patriota y poeta Rubén Martínez Villena:
Hace falta una carga para matar bribones
para acabar la obra de las revoluciones,
para vengar los muertos que padecen ultraje,
para limpiar la costra tenaz del coloniaje,
para no hacer inútil, en humillante suerte,
el esfuerzo y el hambre, y la herida y la muerte;
para que la república se mantenga de si,
para cumplir el sueño de mármol de Martí;
para que nuestros hijos no mendiguen de hinojos,
la patria que los padres le ganaron de pie...
El asalto al cuartel "Moncada", primera fortaleza del régimen en el oriente del país, fue ese golpe, esa clarinada que puso al país de pie. Y aunque en el primer instante no triunfó, sí sentó las bases, señaló el camino y trazó el programa básico que, una vez triunfada la revolución en 1959, abriría las puertas al socialismo.
De la sangre y el sacrificio de los héroes y mártires del 26 de Julio, resurgió la semilla sembrada en las guerras de 1868 y 1895.
"Mis compañeros (...) no están ni olvidados ni muertos; viven hoy más que nunca (...)
Tal como lo anticipara el líder de la Revolución en su alegato durante el juicio por los sucesos del "Moncada", los mártires de esa acción se mantienen vivos en la memoria colectiva del pueblo.
Cada año el país desarrolla una amplia emulación en todas las facetas del hacer cotidiano. La Emulación Especial por el 26 de Julio pone sus nombres en los labios de todos. Su pensamiento y obras constituyen metas para los cubanos.
Viven en la obra magnífica de la Revolución, en las escuelas que crecen por toda la geografía isleña, en los servicios de salud, en los programas sociales que se desarrollan y que incluyen a discapacitados y enfermos crónicos, y en todas las esferas de la vida cultural y económica.
Viven en las opciones de trabajo al alcance de todos, en la igualdad de derechos y deberes. Están presentes en la voluntad de crecer que ha hecho grande a Cuba frente a las más disímiles y poderosas dificultades, entre ellas un férreo bloqueo que dura ya más de 40 años.
Nos acompañan en las madrugadas rojizas de agricultura y alegría, en los brazos hermanos que donan voluntariamente sangre para beneficio de todos, y en el espíritu internacionalista y solidario.
Están en cada uno de nosotros, victoriosos y firmes.
nullhttp://www.cadenagramonte.cubaweb.cu/batalla_ideas/260703.aspRadio Cadena Agramonte
28/07/2004
En el campo
Escúchame bien, le grito Alfredo a Pepe, el dueño del club de fútbol de Villaconejos, llevo 20 años produciendo deportes por televisión y la regla numero uno es la siguiente: si quieres ganar, tienes que controlar la pelota. Y para controlar la pelota, tienes que contar con un deportista estrella, que lleve la ofensiva y marque tantos. Contrata un buen delantero y cerramos el trato. De lo contrario, olvídalo. Mientras Pepe se levantaba para salir, Alfredo volvió a gritar, y recuérdalo, no importa que se trate de baloncesto, fútbol o béisbol. ¡ El equipo que toma la ofensiva es el que controla la pelota ! Pues no siempre es así, respondió Pepe.
¿ a que se refería Pepe ?
¿ a que se referías Pepe ?
¿ a que se refería Pepe ?
¿ a que se referías Pepe ?
29/07/2004
Besos, asaltos y resfriados
El día de ayer, platicando con un amigo, recordé el único asalto del que he sido víctima. La verdad es que fue muy gracioso porque todo sucedió como en una película.
Corría el día primero de abril de 2002, como a eso de las 14:30. Iba saliendo de una plaza comercial donde me tomé un café con mi acompañante; ella era en ese momento mi prospecto de novia, así que la andaba cortejando. Para llegar al metro debíamos pasar por un parque. Fue en el mismo donde yo aproveché para plantar un gran beso en los labios de ella, de esos tan ricos que uno cierra los ojos. Al abrirlos, descubrí dos hombres que se acercaban a nosotros.
-¡Órale! ¡Dame tu dinero!- me gritó un ser chaparro y gordo mientras su compañero nos vigilaba. El gordo traía algo en el cinturón pero no precisé si era una pistola y la verdad no quería averiguarlo.
-Tranquilo- contesté - solo traigo veinte pesos- alcancé a decir con una serenidad que nunca creí que poseía. Tuve que portarme así porque ellos se veían muy impacientes.
-¡A ver!- me dijo extendiendo la mano para recibir el dinero. Inmediatamente después me pidió mi billetera, la cual le di y se la estaba guardando cuando repliqué:
-No seas mala onda, solo traigo mis credenciales- y el tipo comenzó a sacarlas y a tirarlas aunque se quedó con mi tarjeta telefónica; lo de la tarjeta me dolió mucho porque tardo mucho en comprar alguna.
También revisó mi mochila y sacaba libros y cuadernos. Yo solo miraba de reojo a ella para vigilar que no le fueran a hacer algo, porque entonces sí que iba a haber golpes. Afortunadamente no le revisaron mas que su monedero que tenía creo un peso.
-Ya déjalos,no traen nada- dijo el segundo. -Cuidadito y gritas o dices algo- apuntó el gordo y se fueron corriendo hacia una avenida.
-¿Estas bien?- le pregunté a ella y contestó que sí. La verdad es que estabamos muy tranquilos.
Lo siguiente fue recoger libros y cuadernos. En eso andaba cuando ¡CRASH! se oyó un trueno e inmediatamente se soltó una fuerte lluvia, así como en las películas. Solo pensaba: ¡y bien! ¿dónde esta el perro para que me orine? Era lo único que faltaba.
-No tenemos dinero- dije -tendremos que pedir prestado. -No te preocupes- dijo ella al tiempo que sacaba un billete de veinte pesos.
Empapados llegamos a la estación, pero eso sí, sanos y salvos (bueno, lo de sanos estuvo por verse hasta que me resfrié)
Todo tan rápido: te besan, te asaltan y te llueve... todo en 5 minutos.
Corría el día primero de abril de 2002, como a eso de las 14:30. Iba saliendo de una plaza comercial donde me tomé un café con mi acompañante; ella era en ese momento mi prospecto de novia, así que la andaba cortejando. Para llegar al metro debíamos pasar por un parque. Fue en el mismo donde yo aproveché para plantar un gran beso en los labios de ella, de esos tan ricos que uno cierra los ojos. Al abrirlos, descubrí dos hombres que se acercaban a nosotros.
-¡Órale! ¡Dame tu dinero!- me gritó un ser chaparro y gordo mientras su compañero nos vigilaba. El gordo traía algo en el cinturón pero no precisé si era una pistola y la verdad no quería averiguarlo.
-Tranquilo- contesté - solo traigo veinte pesos- alcancé a decir con una serenidad que nunca creí que poseía. Tuve que portarme así porque ellos se veían muy impacientes.
-¡A ver!- me dijo extendiendo la mano para recibir el dinero. Inmediatamente después me pidió mi billetera, la cual le di y se la estaba guardando cuando repliqué:
-No seas mala onda, solo traigo mis credenciales- y el tipo comenzó a sacarlas y a tirarlas aunque se quedó con mi tarjeta telefónica; lo de la tarjeta me dolió mucho porque tardo mucho en comprar alguna.
También revisó mi mochila y sacaba libros y cuadernos. Yo solo miraba de reojo a ella para vigilar que no le fueran a hacer algo, porque entonces sí que iba a haber golpes. Afortunadamente no le revisaron mas que su monedero que tenía creo un peso.
-Ya déjalos,no traen nada- dijo el segundo. -Cuidadito y gritas o dices algo- apuntó el gordo y se fueron corriendo hacia una avenida.
-¿Estas bien?- le pregunté a ella y contestó que sí. La verdad es que estabamos muy tranquilos.
Lo siguiente fue recoger libros y cuadernos. En eso andaba cuando ¡CRASH! se oyó un trueno e inmediatamente se soltó una fuerte lluvia, así como en las películas. Solo pensaba: ¡y bien! ¿dónde esta el perro para que me orine? Era lo único que faltaba.
-No tenemos dinero- dije -tendremos que pedir prestado. -No te preocupes- dijo ella al tiempo que sacaba un billete de veinte pesos.
Empapados llegamos a la estación, pero eso sí, sanos y salvos (bueno, lo de sanos estuvo por verse hasta que me resfrié)
Todo tan rápido: te besan, te asaltan y te llueve... todo en 5 minutos.





